jueves, 22 de marzo de 2012

Cirugia Preprotesica


La extirpación de torus es un procedimiento quirúrgico consistente en la resección de una excrecencia ósea congénita denominada torus, que suele aparecer centralmente en el paladar y por lingual, bilateralmente, en la mandíbula.
La indicación más habitual es que la presencia del torus impide el asiento de la prótesis removible y/o causa ulceraciones o irritaciones crónicas por decúbitos.
Una historia clínica y una correcta exploración previa son indispensables para alcanzar un correcto diagnóstico. Es necesario realizar un adecuado estudio radiográfico previo. La resección quirúrgica se inicia tras realizar una incisión adecuada, se divide el hueso con fresas de fisura y se elimina con escoplo, terminando con la regularización mediante fresas quirúrgicas y suturando adecuadamente los bordes. La resección debe ser limitada al mínimo indispensable y debe preservar el periostio.
Las posibles complicaciones pueden ser:
  • lesión de estructuras anatómicas (vasos, nervios, cavidades),
  • hematomas,
  • edemas,
  • neuralgias,
  • hemorragias,
  • infecciones,
  • formación de tejidos cicatriciales o desgarros mucosos,
  • problemas en la retención, etc.
La regularización del reborde alveolar es el procedimiento quirúrgico consistente en la resección de irregularidades del hueso alveolar que causen irritación e inflamación e impidan el soporte correcto de una prótesis. Las protuberancias o crestas agudas pueden ser:
  • adquiridas tras extracciones o hiperplasias alveolares,
  • congénitas (torus, crestas, apófisis).
La indicación mas habitual es que la presencia de relieves anormales impidan el asiento de la prótesis o causen ulceraciones o irritaciones crónicas por decúbitos.
Una historia completa y una exploración minuciosa, física y radiológica, son fundamentales para conseguir un buen diagnóstico. Es necesario realizar previamente una radiología adecuada. La resección quirúrgica puede ser manual y/o con instrumental rotatorio y debe ser limitada al mínimo indispensable y preservar el periostio.
Las posibles complicaciones pueden ser:
  • lesión de estructuras anatómicas (vasos, nervios, cavidades),
  • hematomas,
  • edemas,
  • neuralgias,
  • hemorragias,
  • infecciones,
  • formación de tejidos cicatriciales o desgarros mucosos,
  • problemas en la retención,
  • recidiva.

La vestibuloplastia es un procedimiento quirúrgico dirigido a corregir la altura de los vestíbulos bucales. El vestíbulo es el espacio situado entre el labio y la encía.
El paciente refiere incomodidad para llevar una prótesis removible, generalmente completa, ya que se le mueve al hablar o al comer.
Una historia completa y una exploración minuciosa son fundamentales para conseguir un buen diagnóstico. Es necesario realizar previamente una ortopantomografía. Las diferentes técnicas quirúrgicas tratan de conseguir una mayor profundidad en el vestíbulo. Las más utilizadas son:
  • profundización vestibular submucosa,
  • vestibuloplastia con epitelización secundaria,
  • vestibuloplastia con injerto cutáneo o mucoso,
  • corrección de la altura del suelo bucal,
  • profundización de los vestíbulos de la boca y lengua.
Las complicaciones que pueden aparecer ante cualquier vestibuloplastia son:
  • hematomas,
  • equimosis,
  • hemorragias,
  • lesiones nerviosas,
  • parestesias,
  • recidivas de las intervenciones quirúrgicas

Blanqueamiento dental

http://www.youtube.com/watch?v=2hKfYzLXp-E&feature=fvsr


absceso dental
Un absceso dental es una acumulación de material resultante de una infección bacteriana (pus), normalmente en la raíz / pulpa de un diente.
El absceso dental es la complicación más frecuente de la caries dental, pero también de lesiones dentales por traumatismos. En ambos casos se rompe el esmalte dental lo que permite la entrada de bacterias a la pulpa y la raíz del diente.
Esta entrada produce una infección y el sistema inmunitario envía glóbulos blancos para defenderse de la misma, produciéndose una inflamación y se generan residuos de bacterias muertas y glóbulos blancos, lo que en conjunto forma el pus.
Como es una zona de escasa elasticidad la presencia de pus e inflamación produce presión en la zona y por ello aparece un fuerte dolor (dolor de muelas). Este se puede describir como terrible, agudo, pulsátil o punzante.
Después pueden aparecer otros síntomas secundarios como son:
  • Dolor al masticar
  • Sensibilidad de los dientes al calor o al frío
  • Ganglios inflamados en el cuello
  • Sabor amargo en la boca
  • Mal aliento
  • Fiebre
La observación de la zona puede dar signos directos de infección dental con color rojo de la encía o aparición de pus drenando entre el diente y la encía.
La presión o golpe suave del diente implicado será muy dolorosa. Con ello se puede llegar a un diagnóstico adecuado.
Lo primero es combatir la infección con antibióticos de amplio espectro.
Luego, se suele acompañar de colutorios antisépticos para hacer enjuagues bucales, también con agua tibia y sal pueden ser calmantes. Se asocian antinflamatorios no esteroideos para el dolor e inflamación.
Si no cede, se puede practicar un drenaje mediante una endodoncia o en caso más extremos la extracción del diente afectado.